17 de Octubre, por Emilio Ribera

Por Emilio Ribera, Secretario General de la Organización "La Simón Bolívar"
“Corría el mes de octubre de 1945. El sol caía a plomo sobre la Plaza de Mayo, cuando inesperadamente enormes columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente desde sus fábricas y talleres. (...) Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de resto de brea, de grasas y de aceites. Llegaban cantando y vociferando unidos en una sola fe (…) Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad (...) Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto (...) Éramos briznas de multitud y el alma de todos nos redimía. Presentía que la historia estaba pasando junto a nosotros y nos acariciaba suavemente como la brisa fresca del río. Lo que yo había soñado e intuido durante muchos años, estaba allí, presente, corpóreo, tenso, multifacetado, pero único en el espíritu conjunto. Eran los hombres que están solos y esperan que iniciaban sus tareas de reivindicación. El espíritu de la tierra estaba presente como nunca creí verlo.”
Raúl Scalabrini Ortiz
Scalabrini Ortiz, uno de los mayores pensadores del campo nacional nos brinda una emocionante visión sobre el hito que significó para la historia argentina el 17 de Octubre. Entrado ya el siglo XXI nadie, seriamente,  discute su importancia histórica, pero los peronistas corremos el riesgo de congelar esa poderosísima referencia. Intentaremos explicarnos.
El relato de la historia no es una mirada neutra, ni objetiva. En verdad analizamos la historia desde nuestro presente, y lo más importante, la proyectamos sobre nuestro futuro. Es decir cuando analizo nuestra historia, lo que estoy describiendo  es nuestro futuro.
Hemos definido el 17 de Octubre como un hito de nuestra historia, porque nos sentimos parte de un devenir histórico que enlaza las múltiples formas de lucha y resistencia de nuestro pueblo a la condición de país colonial y neo colonial. Somos parte de un movimiento que hunde sus raíces en los desposeídos de nuestra tierra. Esto incluye a aborígenes explotados por la colonia española, con sus hitos de resistencia. Tupac Amarú por caso, aunque no el único. Incluye la resistencia ante la prepotencia inglesa, el desarrollo de las luchas por la independencia, los caudillos federales, el yrigoyenismo. De todo eso nosotros somos parte y continuidad.
Perón condujo el proceso de mayor crecimiento y conciencia de la actividad política, a través de distintas organizaciones populares, que mediaban entre los intereses sectoriales y la conducción del gobierno.
Nosotros hemos heredado de Perón la inclinación de estar siempre junto a su pueblo en todas sus manifestaciones y ser justamente lo que el general quería de los suyos: un predicador y un conductor para construir en el tiempo histórico de los argentinos un modelo de vida social y cultural distinto a los generados por el mundo contemporáneo. Un anhelo de justicia alienta la actividad política y social de cada peronista. No importa si por el momento la lucha parece vana. Nosotros sabemos que la mirada de un hombre sólo no puede tener la capacidad de comprenderlo todo, ni el tiempo de la vida de un hombre puede compararse con la vida de un pueblo.
En síntesis nos reconocemos en una historia común, asignándole al peronismo el rol conductor de esta etapa. Sin embargo debemos prevenirnos de ciertas miradas folclóricas, que congelan el desarrollo  del peronismo y poseen una mirada contemplativa del 17 de Octubre. Es decir separan su mirada sobre lo que fue y se desatienden del futuro, pero muy especialmente del presente.
El peronismo siempre ha vuelto, no desde la aceptación de la realidad, sino transformándola, levantando las banderas de integración y conciliación, de justicia y respeto, de igualdad. Solamente desde esta perspectiva popular y tejida por miles de manos anónimas la memoria que el peronismo es lo mejor que le pudo pasar a argentina hizo siempre posible renacer la esperanza.
En conclusión debemos reconocernos en esa historia común, reivindicar el 17 y lo ya más de 70 años del peronismo. Debemos tener presento los claro oscuros de nuestra historia y de nuestro presente.
Queremos en este festejo recordar a John William Cooke que decía  “Por otra parte hay dos clases de lealtad, la de los que son leales de corazón al Movimiento y los que son leales cuando no les conviene ser desleales. Con ambos hay que contar: usando a los primeros sin reservas y utilizando a los segundos, a condición de colocarlos en una situación en la que no les convenga defeccionar.”
Nosotros reconocemos la conducción de Cristina y apoyamos la construcción de un frente, más allá del nombre, que sintetice en esta etapa las necesidades del movimiento nacional, del pueblo de la patria, y creemos adecuadas al momento las palabras de Cooke.
Para nosotros PERÓN, EVITA Y NÉSTOR son las formas que adopta el destino cuando cada peronista lo interroga, ya desligados de la pequeñez, de los apetitos mundanos, ocupan el lugar de la trascendencia, son los símbolos irreductibles que explican las luchas contemporáneas más fecundas de nuestro pueblo y le otorgan, en verdad, su más amplia racionalidad.
Es en este marco, solo en este marco, que el 17 de Octubre toma la potencia y la relevancia que la historia le asigna. Sólo desde esta mirada nacional, popular, comprometida con los destinos de la patria y de nuestro pueblo, es que evitamos una mirada antiperonista de nuestro  octubre. Mes también lleno de claros oscuro.

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