Dolores Soberanos

Por Mauro Peréz
Hay momentos en el que la Patria duele y duele mucho. Leopoldo Marechal decía que “La patria es un dolor que se lleva en el costado” y pareciera que en estos más de 11 meses de gobierno de la Alianza Cambiemos ¿Liderada? por Mauricio Macri, el dolor se movió para ubicarse y hacer foco en el bolsillo y en la panza.

Los dolores patrios mencionados no son más que la sintomatización de una infección nacional muy difícil de curar porque ha tenido su caldo de cultivo en el “Sentido Común”, de manera que se agudizan cuando se arraigan las “Zonceras” (vertidas por algunos) como si fueran verdades absolutas en el imaginario colectivo, poniendo en peligro un valor esencial del sentimiento patrio, la SOBERNANÍA.

En las últimas semanas reinició su marcha una zoncera que desde hace tiempo era repetida por el “medio pelo ” argentino, sólo que ahora estaba erigida como una salvación:
“Menos mal que cambiamos, sino seríamos Venezuela. Porque si quieren ser Venezuela o Cuba que vayan a vivirse allá”

Si hablamos del dolor de la Patria, ésta zoncera hace que el dolor sea extremo por varios motivos.

  1. Por el hecho de ser una zoncera ya genera dolor a la Patria.
  2. Tiene implícito una connotación negativa acerca de los países de latinoamericanos.
  3. Condena a su propio país a vivir como vive “El mundo”, siendo éstos los países centrales, a sabiendas de que de esa manera estará condenado al subdesarrollo.
  4. Posee un fuerte colonialismo cultural ya que establece que quienes quieran vivir en un régimen progresista debe emigrar de su país, sin siquiera pensar que los que deben emigran son quienes quieran vivir en un régimen como el que posee los países centrales, reafirmando lo expuesto en (3).

Incluso peor, saben que en el caso que emigren no van a ser aceptados por tener un pasaporte inferior, aceptándose de esa manera inferiores por su condición de latinoamericanos.

La pérdida de Soberanía Nacional y desintegración de la “Patria Grande” que estamos viviendo duele y por ello reflota su importancia en Noviembre (cuando se celebra el 171 aniversario de la batalla de la Vuelta de Obligado, es decir, el día de la Soberanía Nacional) como símbolo de resistencia. Esta añoranza de Soberanía es importante relacionarla con lo que está sucediendo con la Ciencia y Tecnología Nacional ejes fundamentales para la independencia y el desarrollo. Oscar Varsavsky afirmaba que “Si en algo apreciamos nuestra nacionalidad debemos cuidar nuestra independencia también en el campo científico” y no pareciera ser este el rumbo del gobierno, ya que existe una fuerte preocupación por la posible reducción en el presupuesto para el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva; por el desfinanciamiento e inequidad en la distribución de recursos  a la Universidades Nacionales y  por la destrucción de la Industria Satelital Argentina, para lo cual lo invito a investigar quién usufructúa los  servicios que brindan tanto Arsat-1 y Arsat-2 (Satélites de telecomunicaciones geoestacionarios de creación Nacional) y qué paso con la construcción del Arsat-3, ya que ello evidencia el Cambio.

Si a la Patria se le preguntase si está mejor que hace 11 meses atrás, claramente contestaría que NO, de manera que el tener que conjugar todos los verbos en pasado para hablar de PATRIA nos debe llamar a reflexionar y convocar a (re)organizarnos porque no sólo es sabido quiénes son los que más sufren las “Únicas medidas posibles” tomadas por “El mejor equipo de los últimos 50 años” sino que la vuelta de La Patria a la Argentina depende de nosotros.


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