Educación: ajuste sobre salarios y subejecución presupuestaria

En dos años y medio los ingresos de los docentes y los becarios perdieron hasta 21% de su poder de compra. Alta subejecución en las transferencias a universidades nacionales y en la construcción de jardines de infantes.

Desde el 2016 los salarios docentes y las becas del CONICET sostuvieron una pérdida considerable de poder adquisitivo frente a la alta inflación. El cierre de la paritaria nacional docente y los acuerdos salariales por debajo de los aumentos de precios ponen en jaque a uno de los pilares del sistema educativo.

El informe realizado por la Universidad Nacional de Avellaneda registra caídas del poder adquisitivo en los salarios reales de ciencia y educación de hasta 21% en últimos dos años y medio. Por la inflación y las paritarias a la baja un maestro de la provincia de Buenos Aires con 10 años de antigüedad acumula $24.110 de salario real perdido.
Por el lado de un docente universitario titular sin antigüedad el retroceso es de $65.058, y solo en 2016 perdió 1,19 salarios en poder de compra. Por otro lado, para un becario doctoral con dedicación exclusiva del CONICET la pérdida es de $58.594 desde el 2016.

De esta manera, desde el 2016 los más perjudicados fueron los becarios del CONICET, que acumularon una pérdida de salario real del 21%. Los siguieron los docentes universitarios (-13,5%) y los maestros de grado (-11%).


Desde diciembre de 2015 el salario del docente bonaerense perdió un 10,6% acumulado de su poder adquisitivo. Y al oficiar como caso testigo para el resto del país, los docentes bonaerenses deberían lograr una recomposición en torno al 23% para recuperar el poder de compra de diciembre de 2015.

Según el relevamiento de la UNDAV, “de haberse actualizado el salario mes a mes con el IPC CABA un docente hubiera cobrado un 5,9% más de lo que percibió. Esto es, un docente que cobraba $10.000 en diciembre de 2015 habría cobrado $20.000 más si tan solo se hubiera indexado el salario al índice inflacionario”.

Ajuste y subejecución en el presupuesto de educación


A nivel universitario cinco programas del Ministerio de Educación muestran altos niveles de subejecución. Cabe recordar que ejecutar los presupuestos por debajo de lo establecido es una de las maneras que utilizan las administraciones para reducir el impacto político que supondría un recorte directo en los recursos.

“En términos porcentuales el más llamativo es el que se destina para el mejoramiento de la infraestructura edilicia”, destaca el informe. Y agrega: “Claramente esta partida está sufriendo un gran ajuste debido a que aún no han liberado un solo pago y el nivel de ejecución es del 0%, teniendo en cuenta que presenta un importante presupuesto de más de $3000 millones”.

A esta subejecución se suma que la asistencia financiera que debe hacer el Ministerio para el funcionamiento de las universidades nacionales, es decir el gasto corriente, está siendo ajustada. De esta manera, la deuda acumulada con las universidades públicas alcanzó los $12.446 millones en junio, un aumento de casi el 90% respecto de enero del corriente año.

“En la primera mitad del año tan solo se ejecutó un 22%, de los más de 45% que se deberían haber ejecutado. Finalmente, hay tres partidas con una ejecución semestral del 38% que son: ‘Fomento para investigación de los docentes universitarios’, ‘Asistencia financiera a hospitales universitarios’ y ‘Programa Argentina Beca’”, concluyeron desde la UNDAV.

El Tesoro Nacional también forma parte del mecanismo de ajuste a las universidades nacionales: del presupuesto de $3987 millones destinados a las casas de estudios solo se devengaron $258 millones a junio, un 13% de lo estipulado para el primer semestre del año.

En la provincia de Buenos Aires la dinámica del recorte es similar a la mostrada por la gestión nacional, la subejecución del presupuesto bonaerense en Educación y Cultura alcanzó un 28% en el 2017.

Mientras, los recursos para la Dirección General de Educación y Cultura (el equivalente al Ministerio de Educación de la provincia) registraron un aumento de solo el 14% para el 2018, cuando en el 2017 el aumento había alcanzado el 26%.

El ajuste en infraestructura: el caso de los 3000 jardines de infantes 


Una de las promesas de campaña del por entonces candidato presidencial Mauricio Macri era la construcción de 3000 nuevos jardines de infantes a lo largo de todo el país. A modo de ejemplo, hasta el momento en el noreste argentino de los 50 establecimientos prometidos solo se ejecutaron 18.

La contracara del interior del país es la CABA, un evidente caso de favoritismo político. En el distrito comandado por Horacio Rodríguez Larreta el presupuesto para la construcción de jardines se sobreejecutó en un 823% durante el primer semestre del año, mientras 17 provincias muestran altos niveles de subejecución.
“En el primer semestre de este año la ejecución de esta partida fue aún peor. De los $6000 millones que se presupuestaron, tan solo fueron ejecutados $1100 millones. Es decir, un 18,6%. Al haberse cumplido seis meses desde el inicio del año, se supone que el nivel de devengamiento de las partidas debería superar, al menos, el 45%”, señala el informe.


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